RICO RICO Y CON FUNDAMENTO EN EL BARCO

Desde que entré como volunta en Greenpeace siempre he sentido fascinación y curiosidad por cómo se trabaja desde los barcos; así que cuando pidieron un pinche de cocina para acompañar al Rainbow Warrior durante parte de la campaña de Menos Plástico Más Mediterráneo no me lo pensé dos veces.

A parte de pelar (muchos) kilos de patatas, fregar sartenes y ollas y preparar comidas para toda la tripulación y voluntarios, participar del día a día del barco y de todas las reuniones que se hacen sobre la campaña a bordo es un continuo aprendizaje. Poco a poco me voy familiarizando con la jerga marinera y ya casi casi me siento como en casa.

Además, por suerte, el Mediterráneo nos regala maravillas y a menudo (entre el plástico que a veces asoma) vemos grupos de delfines y ballenas a nuestro alrededor. En ocasiones como estas se me hace aún más evidente la urgente necesidad de preservar este mar tan lleno de vida y de belleza, y de seguir trabajando en esta campaña para concienciar sobre la importancia de reducir el consumo de plásticos.

Júlia Rivas, Greenpeace Barcelona