Nosotras también escalamos

 

 

Cuando la gente ve desplegada una pancarta de Greenpeace siempre exclaman “hay que tener un par de huevos para subirse ahí”, aunque debajo del casco, traje y todos los materiales no se sabe quién hay, pero damos por hecho que es un hombre con la valentía suficiente para mirar el suelo desde 40 metros de altura. Las felicitaciones por parte de familiares y amistades no faltaron al reconocernos en los medios, y agradecidas estamos de tener tanta gente orgullosa de nosotras, pero nos ha hecho pensar: “Si fuésemos ellos, ¿llegarían esas felicitaciones o se daría por hecho que estaríamos dispuestas a tal osadía?”.

La realidad es que ayer éramos dos mujeres las que desafiamos la altura y las dimensiones de la pancarta para hacer llegar un mensaje al Gobierno para que frene el envío de armas a Arabia Saudí para matar civiles, demostrando que el rol de activistas escaladoras también es nuestro, y estamos encantadas de compartirlo con nuestros compañeros hombres que nos apoyan y respetan nuestras decisiones.

A fecha de hoy somos menos mujeres de las que nos gustaría en el equipo de escalada, por lo que os estamos esperando deseosas de ver que tenéis las mismas ganas de luchar que nosotras en cualquiera de los roles, para demostrar que “hay que tener un par de ovarios”.