En acción desde el Esperanza

Emili Trasmonte, primer oficial en el Esperanza, nos cuenta en estas líneas las horas previas a la acción en el golfo de Cádiz, en la que 6 activistas abordaron un barco con aceite de palma proveniente de Indonesia.

“Las tres de la madrugada. No empezamos hasta las cinco, pero ya no puedes dormir. Demasiado en juego. Demasiado que repensar, repasar, recordar. Y aquella gran idea con la que te fuiste a dormir y que ya se fue para siempre. O no. Tal vez tras el café…

Las cuatro de la mañana. Todo está listo. Llevamos listos muchos días. Y aún así es difícil estar tranquilo del todo. El objetivo, tras un cambio de rumbo que nos desorientó un poco, sigue ahí, acercándose al punto de encuentro que trazamos ayer en la carta. Todo va bien. Tranquilo.

Todo va bien. Media hora, le dije al “viejo” (se llama así a los capitanes, con cariño). Me la jugué. Necesito media hora para arriar tres zodiacs y cargar a todos sus tripulantes, activistas, fotógrafos y otros. Pero es muy justo. Si algo no sale a la primera, el objetivo se nos va. Y si hay que perseguirlo perdemos la sorpresa. Es rápido. Más de lo que quisiéramos.

Que suerte del equipo. Entrenado, aprendido, engrasado. Que haya gente en los cabos a la hora precisa, que la grúa funcione, que los botes vayan finos, que alguien persiga a foto/video para que estén allí a la hora. Comida, bebida, equipo. Listas y más listas.

Y allá van. Dejando atrás un chorro de espuma en la primera luz del alba. Y les envidias mientras te pones a esperar, probablemente horas, prismáticos en mano, mientras las noticias fluyen demasiado despacio. Esperas, y esperas.

Así es como empieza todo. Como acaba, no es tan claro, porque no acaba hasta que ganamos.”

Emili Trasmonte, Chief Mate M/Y Esperanza