Asamblea del Consejo

Hace 3 años asistí a mi primera Asamblea del Consejo de GPE. La misma Sala de Prensa, en la que nos reunimos los voluntas de Madrid y que en los encuentros se llenaba de voluntas de toda España, estaba ahora ocupada por caras desconocidas. Entre el gentío del Consejo encontraba la sonrisa de amigos y amigas, otros voluntas (Sandra, Ricardo, Mamen, Caye, Jan, Lola…), gente del staff, Sonia, la antigua presidenta que me había animado a presentarme como consejero…

En las semanas anteriores había dedicado horas a leerme cientos de hojas con estatutos, reglamentos, presupuestos, planes y balances de actividades, escritos de forma muy diferente a las explicaciones sobre actividades del voluntariado o los posts de campañas, pero que contaban una cara diferente de la misma historia. Mientras se sucedían las presentaciones, debates, turnos de palabra y partidas presupuestarias, poco a poco mi cerebro se iba acostumbrando a una música diferente, pero compuesta sobre la letra de la misma canción.

Es la canción de Greenpeace, la canción de la acción, la comunicación, la protesta y la resistencia. La canción de un Staff que son mucho más que trabajadores, de un Voluntariado y de un Activismo que lo da todo sin pedir nada, de un Consejo que busca que los valores que transmitimos a la sociedad sean los mismos que nos gobiernen internamente.

Este fin de semana, en la Asamblea del Consejo, se ha vuelto a entonar esa canción. En esta ocasión, en vez de escucharla pasmado, me ha tocado interpretarla, y en algunas ocasiones, llevar la batuta que coordinaba la orquesta. Esta vez ha hablado del Plan a Tres Años que tenemos por delante y del complicado 2016 que hemos dejado atrás, de Greenwire y de Planet 4, de Finanzas Éticas y de Energía Colaborativa.

Ahora la sala estaba llena de gente conocida, pero también de mucha gente nueva. Y entre las nuevas, asomaban las de amigas y amigos, Julia de Madrid, Jimena de Asturias, Ana de Pontevedra, Javi López de Granada, Luis de Almería, Gustavo de Valencia, Javi de Sevilla, Heike de Canarias, José Luis de Gipuzkoa… Mirándolos, veía poco a poco como se iban acostumbrando a la nueva música y cómo poco a poco iban aportando a la letra.

Como siempre, igual que en los encuentros o en las formaciones básicas, salgo de la Asamblea agotado pero a la vez con más fuerzas que nunca. Fuerzas para conseguir que, con vuestra ayuda, la letra de la Asamblea del próximo año hable de victorias del medio ambiente y derrotas de los que lo atacan. Y quién sabe… quizá dentro de tres años seáis vosotros los que llevéis la batuta.



Daniel Fernández, Presidente de GPE